Desvelo

El eco de tu voz salpica mi silencio con notas de violín desprendidas de tu encanto y que llegan a mi alma sutil, meditabunda en horas de añoranza como acertada ofrenda a este amor eterno, nunca de momento impregnando mis deseos cual aromas del incienso. La sonrisa tuya me arrancó un suspiro en estas horas…