El burdel

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Maximiliano

Sobre la choza pajiza con paredes de bahareque que tan solo al mirarla de lejos daba espanto, volaban en círculo unos chulos, como advirtiendo en el lugar un fiambre. Caminé atemorizado y con la mirada fija en la tranquera, inimaginable a lo que en su interior encontraría. Al llegar, empujé con suavidad la puerta, que... Seguir leyendo →

Rosas de Alejandría [04]

  —Acepto todo aquello que me ofreces,   —le dije, sin esperar más.  —Te entregaré a mi madre y luego me dejarás en paz, pero antes responde una curiosidad.   Extendió su cabeza como atento a escuchar, entonces pregunté con propiedad.    —¿Y qué ha hecho mi madre para merecer ir contigo a tal oscuridad?  Reinó por... Seguir leyendo →

Rosas de Alejandría [03]

...Comprendí entonces con la escena infernal. Aquello era lucifer, el mismo amo del mal. De las oscuras tinieblas y el eterno flamear. Al instante hallé coraje, como enviado por Miguel y lo enfrenté con escasos temores y haciéndole creer que mi madre allí no estaba y no podría ir con él. A cambio me ofrecía... Seguir leyendo →

Rosas de Alejandría [02]

Con mis ojos a punto de saltar fuera de sus órbitas, miré como extendía hacia mí su mano. Quería gritar, pero la voz se me perdía, entonces alcanzó mi brazo que insistente detrás de mí escondía. Sentí calor, pero no consumía. Acercó su rostro y con voz gruesa procedía.  —Veeen... levántate, no tengas miedo.  ... Seguir leyendo →

Rosas de Alejandría [01]

Jugaba en solitario en el gigantesco patio de la casa de tapia, donde el sol de mediodía retostaba la tierra negra y la convertía en polvo que luego llevaría el viento a disolverse en los ramales. Distraído estaba entre mundos inventados y con el regocijo que se tiene siendo un niño de diez años, sin... Seguir leyendo →

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