Los duendes

Eran casi las seis de la tarde y los últimos rayos de luz agonizaban colorados detrás de las montañas. Había una brisa fría que apuraba las últimas faenas mientras las gallinas se acurrucaban pisoteándose en la copa de un ciprés. La  brisa traía murmullos como risas de una chiquillada que al parecer venía de la…

Rosas de Alejandría [05]

Entonces, Se llenó en seguida de bravura y empezó con ira a proferir blasfemias. Transmutaba nuevamente su figura y cuanto más luchaba por salir, más se enredaba. A sus cuernos los ataban los abrojos y sus manos escamosas se amarraban con los cardos. Sus patas, la una de cabra y la otra de gallina, también…

Rosas de Alejandría [03]

…Comprendí entonces con la escena infernal. Aquello era lucifer, el mismo amo del mal. De las oscuras tinieblas y el eterno flamear. Al instante hallé coraje, como enviado por Miguel y lo enfrenté con escasos temores y haciéndole creer que mi madre allí no estaba y no podría ir con él. A cambio me ofrecía…

Rosas de Alejandría [01]

Jugaba en solitario en el gigantesco patio de la casa de tapia, donde el sol de mediodía retostaba la tierra negra y la convertía en polvo que luego llevaría el viento a disolverse en los ramales. Distraído estaba entre mundos inventados y con el regocijo que se tiene siendo un niño de diez años, sin…

Enigma

Tu rostro no se ha ido. Se quedó en la eterna estampa que vigila mis andanzas con el diáfano recuerdo tallado en mi memoria con el fuego de tu amor. Tu cuerpo levita en mis deseos cuál cúmulos de nube que ascienden a los cielos después del aguacero y abrigados por el sol. Y el…